jueves, 26 de septiembre de 2013
Garmin 610. Cinta premium Garmin
Como apasionado a los pulsómetros y a todos los aparatejos que nos ayuden a la hora de practicar deporte de un modo más seguro, siempre he contado con uno de éstos como mi principal acompañante de entrenamientos
El primero de los que tuve era un polar rudimentario que únicamente registraba las pulsaciones y del que, lamentablemente, no conservo ninguna fotografía. El que si que tengo en mi poder es el tercero que disponía de la posibilidad de establecer zonas de frecuencia cardíaca y así poder realizar los entrenamientos de acuerdo a dichas zonas.
Posteriormente he compartido mis entrenamientos con otros Polar como por ejemplo estos dos, uno de ellos para la práctica del ciclismo y el otro para el entrenamiento en general.
Pero como la técnica evoluciona y cada vez estos ahora llamados "gadgets" son más sofisticados me decidí a adquirir uno que tuviera GPS para poder monitorizar mis trayectos. Después de mucho estudio en las páginas especializadas y sopesando los pros y los contras de cada uno de los modelos analizados llegué a la conclusión que Garmin era la marca que sobresalía en este segmento y adquirí la, en ese momento, joya de la corona de su colección el Forerunner 610. Modelo táctil y con todo aquello que un buen "runner" necesita.
Lo cierto es que durante el primer año el funcionamiento del reloj fue muy bueno, no así la, para mi mal llamada, "banda Premium" que de Premium solo tiene el nombre ya que falla más que una escopeta de feria. Baste deciros que no las uso. Uso el transmisor con una cinta Polar Wind y aunque la medida a veces no es la correcta por lo general funciona bien. Por supuesto que compré dos bandas Premium con su correspondiente transmisor por si la culpa era de un defecto de las mismas.
Pero hasta que no me di cuenta de que eran compatibles mi corazón se comportaba de una manera extraña ya que mis pulsaciones en reposo alcanzaban la nada desdeñable cifra de 190 PPM y en carrera superaba las 217 PPM por lo que como ayuda en los entrenamientos poco servía. Si os fijais en los intervalos y a pesar de ir a un ritmo muy tranquilo la frecuencia cardíaca máxima asusta.
El primero de los fallos estaba solucionado. Pero un día el panel táctil dejó de funcionar, menos mal que estaba en garantía, y en este caso me lo repararon sin coste alguno. Me enviaron otra unidad con otro número de serie y en perfecto funcionamiento en Mayo de 2012.
Pero el fallo de la pantalla táctil se reprodujo de nuevo y en este caso la respuesta de Garmin ha sido bien distinta, la reparación ya no estaba cubierta por la garantía y la tenía que pagar yo.
Sólo he usado el reloj para correr y en ningún momento he practicado deportes extremos con él ni realizado actividades peligrosas, ni usado cuchillos ni objetos punzantes sobre su pantalla. El trato ha sido de una exquisitez total pero a pesar de eso se me han estropeado dos pantallas táctiles de sendos relojes por lo que mi conclusión es obvia no os compréis este reloj sino quereis hacer como yo y tenerlo de pisapapeles encima del escritorio.
No obstante como el GPS funcionaba bastante bien y ya estaba acostumbrado a la página de Garminconnect ,la cual me gusta bastante, puse los ojos encima del Forerunner 910XT y en la actualidad es el reloj que utilizo para registrar mis entrenamientos, a pesar de que la supuesta banda Premium que tengo que utilizar me sigue dando unas medidas de lo mas estrambóticas.
Como podeis ver en la foto siguiente en la que en reposo marca la nada desdeñable cifra de 166 PPM.
Como el pulsómetro ya no lo necesito ya que corro por sensaciones no le concedo tanta importancia a la deficiencia de la banda pectoral, pero por supuesto para aquellos que necesiten como referencia las PPM no les aconsejo tampoco ninguno de estos dos y si los Polar cuya medida es infinitamente mas fiable.
Espero que este artículo pueda ayudar a quienes estén buscando un aparato que les acompañe en sus entrenamientos.
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